Hace unas semanas denunciábamos que nuestra Área Sanitaria Serranía se había quedado sin Especialista en Endocrinología y Nutrición. Aquello no ocurrió por un imprevisto, sino fruto de la falta de previsión de nuestro gestores, pues la jubilación de nuestro Especialista en Endocrinología y Nutrición era más que conocida.

En estos días, hemos podido saber que hay facultativos de esta especialidad que quieren trabajar en nuestra Área Sanitaria, pero que no desean hacer guardias de Medicina Interna. Al parecer desde la Dirección del Área se les «obliga» a hacerlo.

Independientemente de la dureza de las guardias de Medicina Interna, tanto desde el punto de vista físico, psíquico y técnico, esta cuestión ya ha sido tratada en otra entrada en este sitio), es obvio que para determinadas especialidades derivadas de la Medicina Interna, como es el caso de la Endocrinología y Nutrición, las guardias de Medicina Interna pueden representar un verdadero reto.

¿Por qué este empecinamiento en «obligar» a hacer guardias de Medina Interna a especialistas que no son internistas? No encontramos explicación, máxime cuando en estos momentos la disponibilidad de facultativos de Medicina Interna es aceptable. Más aún, hay alguna sentencia judicial que exime de la obligación de hacer guardias de Medicina Interna a los no especialistas de Medicina Interna. Por otro lado, hay precedentes en nuestro propio Hospital que no hacen extraordinaria la exención de hacer guardias, pues hace unos años especialistas de Digestivo y Neurología, cuatro facultativos concretamente, dejaron de hacer guardias de Medicina Interna por diferentes razones.

En fin, la cuestión que nos preocupa es que a día de hoy los serranos y serranas no tenemos Especialista en Endocrinología y Nutrición.

Desde el Servicio Andaluz de Salud argumentarán con sus manidos mantras como el de que en la gran mayoría de los «Hospitales Comarcales de Andalucía no hay este tipo de especialista», por cierto, cuestión esta que se deberían replantear; o aquél otro, más sobado aún y con el que se quedan tan panchos cada vez que lo repiten como el afirmar, falte quién falte, que «la asistencia sanitaria está garantizada».

¿Saben cual es la diferencia entre un ciudadano que vive próximo a Málaga y otro que vive en la Serranía?, pues que mientras el primero para ser atendido, por ejemplo, por un Especialista en Endocrinología y Nutrición solo tiene que desplazarse unos pocos kilómetros, el serrano o la serrana, que vive en una de las comarcas peor comunicadas, más deprimidas económicamente y con la población más envejecida de Andalucía, tiene que recorrer por pésimas carreteras más de 200 km con todo lo que ello representa, que no es poco.

A estos ciudadanos con responsabilidades en la Consejería de Salud, que si precisaran de un endocrinólogo no tendrían muchos problemas para acceder a él o ella, les decimos que es justo, razonable y necesario que el Área Sanitaria cuente con esta importante especialidad.

Definitivamente, quienes nos “gestionan” y recortan desde hace demasiado tiempo han olvidado el significado de conceptos como equidad, accesibilidad y asequibilidad.

La Serranía necesita un Especialista en Endocrinología y Nutrición ¡ya!

¡La Sanidad Publica y de Calidad se Defiende Gobierne quién Gobierne!

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