La ansiada apertura del Nuevo Hospital puede convertirse en muchos aspectos en una pesadilla para la ciudadanía, y para quienes se dedican a atenderles, que deben contar con las herramientas necesarias para poderlo hacer con calidad.

Vayamos al grano, en el actual hospital, obsoleto y disfuncional, la atención hospitalaria al niño ingresado está  separada, tanto en el espacio como en la atención enfermera, de la del adulto. Así pues, los niños enfermos ingresados están en su área específica atendidos por pediatras y personal de enfermería especialmente dedicada y cualificada para ello.

recortes_guadañaSi no se corrige, una nueva amenaza se cierne sobre la calidad de la atención sanitaria en el Nuevo Hospital. Amenaza que va a alterar sustancialmente la atención hospitalaria de las nuevas generaciones serranas. En esta ocasión nos referimos al área de atención hospitalaria infantil y maternal del Nuevo Hospital. Como ya  se ha comentado en otras entradas de este sitio, la guadaña recortadora instalada en la Sanidad Pública desde muchos años antes del comienzo de la “crisis” seguirá haciendo de las suyas en el Nuevo Hospital,  hasta que la arrojemos. Una muestra más: hemos podido conocer que niños desde recién nacidos  hasta los 14 años de edad, y mujeres en el periodo próximo al parto, serán atendidos en una misma planta de hospitalización en el Nuevo Hospital. Juntos y revueltos sin respetar ni los derechos reconocidos en la Resolución A2-25/86, de 13 de mayo de 1986 del Parlamento Europeo sobre la Carta Europea de los Niños Hospitalizados, ni al sentido común, convertido en el menos común de los sentidos.

Sabemos que este plan ya está siendo contestado internamente ante la Dirección Gerencia del Área Sanitaria por quienes trabajan en estas áreas asistenciales. Dirección que, además de no tener la más mínima posibilidad en su día de hacer cambios sobre planos en el edificio construido por FCC, tendrá que justificar ante los trabajadores implicados y ante la ciudadanía, cómo se ha podido llegar a esta aberrante situación que contraviene la citada Resolución A2-25/86, de 13 de mayo de 1986 del Parlamento Europeo sobre la Carta Europea de los Niños Hospitalizados.

derechosdelniñocartagena.esSi no se corrige, lo que  va a ocurrir solo se puede entender en el contexto de las políticas de recortes emprendidas por la Junta de Andalucíoa desde hace años, unas veces de modo abierto y otras de modo sibilino. El objetivo es obvio, unificar controles de enfermería y con ello cepillarse más puestos de trabajo, que parece lo más importante para una administración cicatera con sus ciudadanos y centrada en recortar gastos. Eso sí, sin menoscabo de aumentar los conciertos con la sanidad privada, ya sea en Andalucía o en el resto del estado, y todo ello a expensas de deteriorar la calidad asistencial y recortar derechos.

Con esta decisión de mezclar niños y adultos, que atribuimos a instancias superiores a la Dirección del Área Sanitaria Serraníase  obvian importantes aspectos como la seguridad del paciente, riesgos biológicos y se cercenan aspectos de la Resolución A2-25/86 de 13 de mayo de 1986 del Parlamento Europeo sobre la Carta Europea de los Niños Hospitalizados.

No estamos hablando de una resolución pionera y novedosa, si no de una resolución que el pasado 13 de mayo cumplió 30 años de historia y que en sus diferentes apartados, nos ceñimos a información procedente de la Junta de Andalucía, establece derechos del niño tales como:

5. Derecho del niño a una recepción y seguimiento individuales destinándose en la medida de lo posible los mismos enfermeros y auxiliares para dicha recepción y los cuidados necesarios.

15. Derecho a recibir, durante su permanencia en el hospital, los cuidados prodigados por un personal cualificado, que conozca perfectamente las necesidades de cada grupo de edad tanto en el plano físico como en el afectivo.

16. Derecho a ser hospitalizado junto a otros niños, evitando todo lo posible su hospitalización entre adultos.

17. Derecho a disponer de locales amueblados y equipados de modo que respondan a sus necesidades en materia de cuidados, de educación y de juegos, así como a las normas oficiales de seguridad.”

Nuestros gestores son bien retratados por el  presidente de la Asociación Española de Pediatría, Serafín Málaga, cuando decía: Escudados en la crisis que parece que todo lo justifica, estamos asistiendo a la involución de la atención sanitaria infantil y juvenil. Principios establecidos hace tres décadas se vulneran a diario por el hecho de no contar con suficientes profesionales en las unidades de las diferentes especialidades pediátricas de los hospitales infantiles, que con tanto esfuerzo se consiguió desarrollar, o porque las plazas están cubiertas con personal que carece de una formación específica.”

Ejemplos similares a lo que puede ocurrir en el Nuevo Hospital no faltan, así, en el en el año 2014, la dirección del Hospital La Fe de Valencia ya lo intentó con los mismos criterios de ahorro.

Esperamos que la cordura, si la hubo, vuelva a algún directivo de la Junta y aplaque este furor recortador, y que las palabras del presidente de la Asociación Española de Pediatría no se traduzcan en una lamentable realidad: Si bien es cierto que los hospitales de hoy nada tienen que ver con los de hace tres décadas y que han evolucionado de acuerdo a las líneas marcadas en dicha Carta, la pregunta más relevante es si podremos decir lo mismo en el futuro”.

Estamos convencidos de que si la ciudadanía es consciente de lo que va a ocurrir no lo va a consentir.

La Sanidad Pública no se vende… ¡¡ se defiende!!

Anuncios